Subestimar el calibre de la acometida no truena un breaker: puede derretir el aislamiento en el punto donde nadie mira, justo antes del medidor. Aquí tienes la tabla de calibres por amperaje de servicio, qué pasa con el neutro y la tierra, y por qué este tramo específico de tu instalación no se resuelve con una ferretería y un fin de semana libre.
Respuesta rápida: para un servicio de 100A, el calibre orientativo es cobre 4 AWG o aluminio 2 AWG; para 150A, cobre 1 AWG o aluminio 2/0 AWG; para 200A, cobre 2/0 AWG o aluminio 4/0 AWG. Estos valores son de referencia NEC y varían según distancia, temperatura y las normas propias de la distribuidora. El trámite de acometida siempre pasa por la empresa eléctrica, nunca es una instalación por cuenta propia.
Qué es la acometida y qué tramos la componen
La acometida es el conductor que conecta la red de la distribuidora con tu punto de entrega de energía, y de ahí al tablero principal de tu propiedad. No es un solo cable: es una secuencia de tramos con reglas distintas.
Tramo de la red al medidor: en la mayoría de los países, este cable y su instalación son responsabilidad de la distribuidora eléctrica. Ella decide el calibre según la carga contratada y el tipo de servicio (aéreo o subterráneo).
Tramo del medidor al tablero principal: aquí empieza la responsabilidad del propietario y del electricista certificado. Este cable —a veces llamado "acometida interior" o "conductor de servicio"— es el que se dimensiona con las tablas de calibre por amperaje que verás abajo.
Punto de entrega: el lugar físico donde termina la responsabilidad de la distribuidora y empieza la tuya, normalmente el medidor o la caja de acometida en la fachada.
Confundir estos tramos es el error más común: la gente pregunta "qué cable necesito para mi acometida" pensando solo en el tramo interior, sin saber que el tramo exterior no lo elige ella.
Tabla de calibre por amperaje del servicio (60/100/150/200A)
| Amperaje del servicio | Calibre en cobre | Calibre en aluminio | Uso típico |
|---|---|---|---|
| 60 A | 6 AWG | 4 AWG | Casas pequeñas, cargas mínimas, servicios antiguos |
| 100 A | 4 AWG | 2 AWG | El estándar residencial más común |
| 150 A | 1 AWG | 2/0 AWG | Casas con aire acondicionado central o carga eléctrica alta |
| 200 A | 2/0 AWG | 4/0 AWG | Viviendas grandes, todo eléctrico, talleres domésticos |
Valores orientativos de referencia NEC (basados en la columna de 75°C de la tabla de ampacidad para conductores de servicio), asumiendo instalación estándar sin factores de corrección adicionales por temperatura ambiente o agrupamiento. La distribuidora de tu zona puede exigir un calibre mayor según su propio reglamento de acometidas.
La lectura de la tabla es directa: entras por el amperaje del servicio contratado —no por la suma de todos tus aparatos— y sales con el calibre mínimo de las fases. Si tu recorrido de acometida supera los 15-20 metros o corre por zonas calurosas (ático, tubería expuesta al sol), sube un calibre para compensar la caída de tensión y la derating térmica.
El neutro y la tierra: los olvidados de la acometida
Casi todo el enfoque de una acometida se va en las fases, pero el neutro y la tierra tienen sus propias reglas y ahí es donde más se equivocan las instalaciones improvisadas.
El neutro en un servicio residencial no siempre necesita igualar el calibre de las fases. El NEC permite reducirlo cuando la carga que retorna por él —el desbalance entre las dos fases de 120V en un sistema 120/240V— nunca alcanza el amperaje total del servicio. En la práctica, muchos electricistas igualan el calibre del neutro al de las fases de todas formas: el ahorro de material es mínimo frente al margen de seguridad que da un neutro robusto, sobre todo si en el futuro se agregan cargas.
La tierra (conductor de electrodo de puesta a tierra) se dimensiona con una tabla aparte que depende del calibre de las fases, no del amperaje del servicio directamente. Como referencia orientativa: para acometidas hasta 2 AWG en cobre, la tierra suele ser 8 AWG; para acometidas entre 1 AWG y 2/0 AWG en cobre (o su equivalente en aluminio), sube a 6 AWG; para calibres mayores, a 4 AWG. Esta tierra conecta el sistema a una varilla o electrodo físico y es la que protege toda la instalación en caso de falla — omitirla o subdimensionarla es de los defectos que más reprueban una inspección.
¿Cobre o aluminio en acometidas? (aquí el aluminio gana casi siempre)
En circuitos derivados residenciales el cobre domina por su facilidad de manejo. En acometidas, la historia cambia: el aluminio es el material más usado por las distribuidoras y por buena parte de los electricistas, y no es solo por costo.
El aluminio pesa aproximadamente la mitad que el cobre, lo que facilita el manejo de calibres grandes como 2/0 o 4/0 AWG en instalaciones aéreas y en tramos largos. Además, en estas secciones gruesas la diferencia de precio entre ambos materiales es considerable — puede representar la mitad del costo del conductor, incluso comprando el calibre mayor que el aluminio necesita para igualar la capacidad del cobre.
La condición no negociable es la conexión: el aluminio requiere terminales certificadas marcadas "AL" o "AL/CU" y pasta antioxidante en cada unión, porque forma una capa de óxido aislante que provoca calentamiento si la conexión queda floja. Revisa la comparación completa en la guía de cobre vs. aluminio si todavía dudas entre uno y otro para tu proyecto.